Baterías de condensadores

Las baterías de condensadores son elementos que una vez incorporados a la red energética en una instalación, consiguen una reducción considerable en la factura de energía eléctrica.

Este ahorro se consigue reduciendo la energía reactiva producida por la maquinaria industrial. Además, las baterías de condensadores son también capaces de estabilizar la red energética, optimizando el rendimiento de las diferentes instalaciones.

Este sistema es uno de los más utilizados debido a la sencillez en su instalación y a la normativa del ministerio de industria de generación de energía reactiva, que penaliza a las empresas que disponen de sistema de condensadores para eliminar la energía reactiva que se lanza a la red de distribución.

¿Cómo funcionan las baterías de condensadores?

Estas baterías están compuestas por un una serie variable de condensadores trifásicos. Cada uno de estos condensadores será capaz de acumular y devolver a la red interna una determinada potencia producida por la maquinaria y equipos conectados a la red.

Cuando un motor, transformador o cualquier otro elemento de la instalación requiere una energía “extra” (arranque o aumento de potencia momentánea en su desarrollo) para su funcionamiento, es cuando aparece la energía reactiva, en una instalación sin baterías de condensadores este generación de energía reactiva es penalizada y supone un coste en la factura mensual. Por el contrario, cuando instalamos los condensadores, estos serán los encargados de acumular esa energía extra requerida y la devuelve a la red reduciendo la demanda de consumo, elimina totalmente el conste de energía reactiva. Como es lógico, esto supone un ahorro considerable en la factura eléctrica.

Como pueden ver en la imagen, una batería está formada por una serie de condensadores (en este caso 8), que serían los módulos de la parte inferior del equipo.

Cada condensador dispone de una potencia diferente. Cuando la batería está en funcionamiento, el regulador del equipo mide la energía reactiva producida por la instalación y hace que se pongan en marcha uno o varios módulos para conseguir compensar dicha energía.

Imaginémonos un ejemplo en el que existen 4 condensadores. En este supuesto, los dos primeros condensadores aportarán 5 kVAr, el tercero 10 kVAr y el cuarto de 15kVAr.

Baterías de condensadores

Cuando aparece una demanda extra de energía de 3kVAr, ningún módulo entrará en funcionamiento.


En el caso en el que dicha demanda extra sea de 5kVAr, el primer módulo entrará en funcionamiento gracias al aviso del sistema regulador.


Si la energía reactiva supera los 10kVAr pero no llega a 15, se dispararía el tercer condensador.


Si alcanza los 20 kVAr entrarán en funcionamiento el cuarto escalón y uno de los primeros y así sucesivamente.

Baterías de condensador y Factor de potencia o coseno de fi

Aunque pueda resultar algo complejo de entender, este factor es el que determina el precio final que pagará nuestra empresa por la energía reactiva solicitada por la instalación.

Fórmula del precio de la energía

El factor de potencia o coseno de “fi” siempre tendrá un valor entre 0 y 1. Lo más adecuado sería que el valor fuese 1, ya que querría decir que no existe ningún desfase entre la potencia activa y la potencia aparente.
Si instalamos una batería de condensador, la potencia reactiva llegará o se aproximará a 0, facilitando así que potencia aparente y potencia activa sean iguales y por lo tanto, el factor de potencia sea 1.